Otros textos de Medios
Los medios anti Trump se derrumban... y todo
por su propia mala leche
Y cuando pensábamos que la prensa ya no podría
provocar más asco
Adiós a Sports Illustrated, salúdame a
tu mamacita woke
2023, el año en que los locos tomaron el asilo
La inesperada revelación del vloguero
políglota
Archivo
|
|
MEDIOS/Lo
que en verdad sucede

¡Se ha ido! Cómo un
vloguero exhibe y ridiculiza el combate woke a la
delincuencia con una visita a El Salvador
Quien
dijera hace apenas un decenio que el Salvador tendría un futuro
prometedor sería acusado de promover el humor negro. Pero hoy,
cuando California se hunde en una espiral de corrupción, violencia y
pobreza, la mano de un mandatario valiente ha hecho renacer a un
país que pocos dudaban hasta hace muy poco enviarlo al cesto9 de la
basura. Un vloguero pone la perspectiva de la realidad salvadoreña
Versión impresión
DICIEMBRE, 2024. La imagen que aún permanece
entre muchos mexicanos en torno a El Salvador, el país más pequeño
de Centroamérica, es el de una república bananera gobernada por
generalotes y donde en los cerros la guerrilla está al acecho para
realizar atentados. En fechas más recientes otra imagen es la de un
país azotado por las pandillas maras salvatruchas y un país que
exporta emigrantes incluso a México... ah sí, y un país al que
México suele propinarle golizas y es un mero escalón de la Concacaf
para clasificar al Mundial.
"Ese país apenas y cuenta con mercados ambulantes", dijo un amigo
con el que platiqué hace un par de años en torno a El Salvador.
¡Sorpresa! En la zona centro de la capital existe La Gran Vía, un
moderno mall que conecta con un complejo Cinépolis mediante
un corredor encima de la calle. El mall está adornado con imágenes
de la temporada navideña y en todos los locales hay gente, a
diferencia de los malls norteamericanos semivacíos y con
decenas de locales que llevan años abandonados.
La realidad que presenta el vloguero Metal Leo hace trizas, y polvo,
todas esas ideas acerca de El Salvador, y bien algunas de ellas
fueron ciertas en el pasado, el pequeño país tiene mucho mejores
expectativas que México, que el año pasado siguió votando por la
misma receta que produce miseria, corrupción y delincuencia.
Metal Leo es un vloguero radicado en el área de San Francisco y
suele recorrer sus calles para presentarnos infinidad de locales
cerrados gracias las inteligentes medidas tomadas por los
legisladores de California y, claro, por su estulto gobernador Gavin
Newsom, entre ellas el aumento del salario mínimo a 20 dólares la
hora. Como consecuencia, cientos de locales en el área cerraron sus
puertas, entre ellos restaurantes, boutiques y otros comercios
legendarios, incluso muchos de ellos fundados en el siglo XIX.
Otros más, entre ellos la famosa cadena McDonald's, han tomado una
solución más sencilla: despidieron al personal y lo sustituyeron por
máquinas que, dice el vloguero, "no protestan por trabajar horas
extras, no demandan a la empresa si son despedidos y si se
descomponen, lo más que cuestan a la empresa es un técnico que
cambia unas piezas y las echa a andar de nuevo"... y otra que este
magnífico vloguero olvidó mencionar: tampoco se quejan de ser
víctimas del racismo cuando se les llama la atención ni exigen la
creación de sindicatos que terminan por hundir sus fuentes de
trabajo.
Metal Leo es un vloguero con acento latino que se distingue por la
frase Gone Now! (¡Se ha ido!) cuando ve un local en quiebra
que todavía tiene su nombre en el frente o el mobiliario aún en
interiores. "Infinidad de vlogueros que nos muestran locales
cerrados, sitios abandonados o gente viviendo en las calles hacen
mucho mejor trabajo periodísticos que esos supuestos periodistas que
creen que lo peor que le ha pasado a este país es Donald Trump",
dijo recientemente el vloguero Matt Walsh. "Estos vlogueros
representan la realidad de este país y lo ruinosas que han resultado
las políticas socialistas que ya han fracasado en todo el mundo".
Recientemente Metal Leo viajó a El Salvador para atestiguar los
cambios que ha experimentado un país que hasta poco más de una
década era considerado candidato al bote de la basura. Metal Leo nos
muestra una ciudad con actividad comercial y donde resalta que "me
siento seguro y no tengo que estar volteando sobre mi espalda a cada
rato como sucede en California" y agrega: "la fórmula es muy
sencilla: si cometes un delito, por más pequeño que sea, vas a
prisión".
Con frecuencia olvidamos o procuramos no recordar cómo era la vida
en El Salvador apenas en el 2019 cuando Nayib Bukele llegó al poder.
Apenas los comerciantes abrían las puertas de sus negocios al
amanecer, unos sujetos con tatuajes hasta en el rostro llegaban en
motocicletas y exigían el pago de "protección" para poder operar.
Quien se negara a pagar la "cuota" podría ver incendiado su
establecimiento al día siguiente o, peor aún, su familia podía
sufrir daño físico.
Como consecuencia, los precios de los productos eran inusualmente
altos, un fenómeno al que el economista Ian Vázquez ha llamado "la
inflación del terror", es decir, cargar al consumidor con precios
más elevados para poder costear ese "derecho de piso" y que en
México vemos frecuentemente con las desmesuradas alzas que se han
dado en productos como el limón y el aguacate, producidos en
Michoacán y donde los agricultores deben pagar "cuotas" a los
cárteles para que sus productos puedan salir al resto del país.
Los dos mandatarios anteriores a Bukele procedían del FMLN, ex grupo
guerrillero protagonista de una guerra civil que duró más de dos
décadas hasta que se firmó la paz. Y al igual que el peje López, el
FMLN era promotor de una política de combate al crimen similar al
"abrazos no balazos" del ex mandatario mexicano. En respuesta, los
maras y otros grupos delincuenciales prácticamente se adueñaron de
la capital y las principales comunidades de El Salvador. A las 6 de
la tarde las calles quedaban vacías, aterrorizadas por esas bandas
que incluso reclutaban a menores de edad.
El mundo también parece olvidar cómo la prensa se burlaba de Bukele
cuando éste anunció que como primer compromiso de campaña bajaría
los niveles de delincuencia "a niveles no vistos en décadas". Luego
de llamarle "demagogo", el diario español El País lo acusó de
"prometer imposibles", lo mismo que el inefable The New York
Times, el cual vaticinó en una editorial publicada ese año "cómo
el pueblo se levantará (contra Bukele) cuando vea que sus promesas
fueron una cubeta de engaños".
Cuando Bukele encerró no solo a los cabecillas de los maras sino a
todos sus miembros (una medida lógica; hemos visto en México que la
caída del líder trae consigo guerras internas y más violencia al
desatarse la lucha por el poder entre las bandas), los índices de
delincuencia se desplomaron de un 75 a un 9 por ciento en apenas
ocho meses. El infaltable Andrés Oppenheimer, otrora un gran
periodista hoy vendido al estercolero woke, acusó a Bukele de
"violar los derechos humanos" aunque antes de ello Oppenheimer no
publicó una sola columna donde denunciara la violación a los
derechos humanos de quienes eran maniatados, secuestrados, golpeados
y ultimados por los maras por negarse a ser extorsionados.
Otro artículo, éste publicado por The Guardian,
resaltaba el "fracaso" de la estrategia de Bukele pues, argumentaba,
"los hechos violentos provocados por el consumo de alcohol, así como
el abuso doméstico, siguen presentando altos niveles y de ello el
Estado salvadoreño jamás habla". Los elevados niveles de alcoholismo
tienen mucho que ver con un país que estuvo casi dos décadas en
guerra civil y a los altísimos niveles de estrés en que vivía la
sociedad hace apenas un lustro. Todo el país sufría una violencia
continua, pero esos actos ya son aislados, como los pleitos de
borrachitos en cantina, muy alejados de los duelos a balazos que se
deban entre bandas rivales salvatruchas.
El País, El Universal de México y otros corifeos igualmente
han insistido en que Bukele "planea cambiar la Constitución para
adecuarla a su conveniencia", medios que guardaron silencio cuando
Chávez hizo lo propio en Venezuela o de cualquier otro mandatario de
izquierda que convoca un nuevo constituyente.
Durante el gobierno de Bukele ha resucitado una industria que
llevaba años muerta: el turismo. El país tiene atractivos históricos
y una riqueza ecológica que rivalizan con los de Costa Rica. También
es un plus la belleza y el deslumbrante atractivo físico de
las mujeres salvadoreñas consecuencia que, se cuenta, es producto de
la singular mezcla étnica que el país ha experimentado en su
historia, en especial por inmigrantes llegados de todo el mundo a
principios del siglo XX cuando El Salvador era un poderoso polo de
desarrollo. En consecuencia, están por abrirse nuevas rutas aéreas,
incluso con países asiáticos donde el "experimento Bukele" ha
provocado enorme curiosidad y entusiasmo no solo entre la población
civil sino en los inversionistas japoneses, coreanos y hasta de
Singapur que buscan abrir negocios en la zona antes que el monstruo
chino acapare la actividad comercial.
Metal Leo se pregunta en uno de sus recorridos por El Salvador cuál
país es realmente el desarrollado y cuál es el que está en
decadencia. "Hasta hoy no he visto una sola carpa con gente viviendo
en las banquetas, no he visto jeringas tiradas en las calles ni las
calles huelen a orines o cosas peores", refirió. Un apestadero que
se da, agregaríamos, cuando a la ley se la da un carácter
discrecional y absurdamente tolerante, como ocurrió en California,
alguna vez considerado el "estado ejemplo" de la Unión Americana.
Textos relacionados
Nayib Bukele:
ahora un "dictador" es quien
persigue a los criminales [Febrero, 2024]
El socialismo, más efectivo que
extraterrestres y hecatombes para destruir a California
[Enero, 2021]
El salario
mínimo o el suicidio asistido de California [Junio, 2016]

|
Previo
Los medios anti Trump se derrumban... y todo
por su propia mala leche
Los últimos ocho años la
prensa norteamericana derrochó millones de dólares para
hacer desaparecer del mapa político a Donald Trump y lo
que han conseguido, por el contrario, es amarrar su
reelección. Durante ese tiempo han mentido sin pudor
alguno, y ahora todas esas mentiras regresan, como
boomerang, para mandarlos a la ruina económica. Ojalá de
ello surja algo bueno: ese admirable país merece una
prensa de calidad y no el excremento que se le ha estado
ofreciendo
|
¿Desea opinar sobre
este texto?
fasenlinea@yahoo.com
oscar_maderecho@gmail.com
0
opiniones |