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Y DEMÁS/Pifias históricas

Igual hoy que entonces: la izquierda y el caso Túpolev 144

Hace más de medio siglo, una nave que buscaba promover la "superioridad del socialismo" se estrelló en París. Muchas décadas más tarde, nos queda claro cómo esa nefasta ideología sigue enemistada a muerte con la lógica y con la realidad
 

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DICIEMBRE, 2024. Los años de posguerra trajeron consigo no solo la guerra fría sino la carrera aeroespacial entre el entonces llamado mundo occidental y la hoy extinta Unión Soviética. Éstos ganaron algunos rounds, entre ellos el primer hombre puesto en órbita y el primer satélite artificial.

Hacia finales de los 60 la carrera entre ambos bandos se agudizó, y así como los Juegos Olímpicos comenzaron a ser usados como palestra política, la aviación también entró en ese jueguito de superioridad ideológica mediante los avances de la tecnología.

El Túpolev 144, conocido también como Tu-144, realizó su primer vuelo de prueba cerca de Moscú el 31 de diciembre de 1968. Dado que este vuelo se efectuó dos meses antes del vuelo del Concorde, un proyecto compartido por los gobiernos de Francia y Gran Bretaña, Moscú y los medios "informativos" de entonces, como los de ahora, resaltaron aquello como "un triunfo rotundo" del socialismo, incluso hubo gente alrededor del mundo que recibió el año nuevo "brindando" por la hazaña, incluido México, donde decenas de personas se reunieron en el Ángel de la Independencia, paradójicamente aplaudiendo a una potencia extranjera.

Naturalmente, apenas medio año después, esa misma gente denunciaría el alunizaje como una "vulgar puesta en escena" y que los astronautas jamás habían salido de la NASA en Houston", cuando el despegue se realizó, a la vista de todos, en Cabo Cañaveral, Florida.

El Concorde era sospechosamente muy parecido al Tu-144, cosa que los lamebotas de la dictadura soviética denunciaron como "espionaje", cuando lo cierto es que los planos del Concorde ya existían desde 1965. Como había ocurrido en 1947 cuando la URSS anunció su primera bomba atómica, era más que probable que había habido una labor de espionaje en todo el asunto.

Si el Tu-144 apareció primero fue por la urgencia del Kremlin de llevarse la "primicia" y evitar acusaciones de espionaje y para el efecto redimensionó la nave, la construyó de mayor tamaño y le agregó unos sustentadores laterales por encima de la cabina a los que se llamaba "bigotes".

Por lo demás y como apuntó un experto en aeronáutica de aquel tiempo llamado Norman Bradwell, "salvo algunas especificaciones, el Tu-144 parecía haber sido diseñado por los mismos técnicos e ingenieros del Concorde".

¿Por qué entonces el Tu-144 fue el primero en ser mostrado al público? Los burócratas soviéticos presionaron a los técnicos para que trabajan horas extras y así terminar el prototipo antes que lo hicieran Francia e Inglaterra, los cuales procuraron ir más despacio en el desarrollo del prototipo. Esta premura que pasó por alto muchos detalles, y la osadía de un piloto, resultaron en el accidente fatal sucedido en París años más tarde.

Hubo otro motivo que adelantó la fecha del primer vuelo del Tu-144, originalmente programado para mayo de 1969, apenas unos meses antes del alunizaje: la URSS invadió la entonces Checoslovaquia en agosto de 1968. En otras palabras, se utilizó el vuelo de T-144 como distractor que limpiaría la imagen de un gobierno violento e incompetente como el soviético.

Cinco años después, tanto el Concorde como el Tu-144, para entonces también conocido como Concordski, habían realizado varios vuelos con pasajeros a bordo. En los meses previos la izquierda del mundo había denunciado que el Concorde anglo-francés representaba un "gasto innecesario" cuyo objetivo era "complacer a las élites, las únicas que viajan en aviones con pasajes a precios prohibitivos". Por supuesto esa izquierda nada decía en torno al Tu-144 que servía champaña y caviar a bordo y al que solo tenían acceso los jerarcas del partido comunista.

De hecho y para contrarrestar las críticas, el Kremlin anunció que un centenar de campesinos viajarían en la nave, lo cual efectivamente sucedió y fue festejado por los lamepatas de la URSS esparcidos por todo el mundo. Años después se supo que los "campesinos" eran en realidad actores de teatro y se les había proporcionado ropa que llevarían puesta cuando llegaran los miembros de la prensa.

En junio de 1973 se realizó una demostración en el aeropuerto Le Bourget de París a la que asistieron un cuarto de millón de personas. El Concorde y el Tu-144 ejecutarían breves vuelos que serían calificados por un grupo de jueces. Tocó turno primero al Concorde, el cual dio un giro de casi 60 grados poco después de su despegue y pasó varios minutos dando un vuelo de reconocimiento sobre la capital gala. Poco antes del despegue del Tu-144, el capitán Mikail Kozlov había advertido "lo que verán los dejará totalmente sorprendidos". Kozlov tenía experiencia en pilotar aviones de combate MiG y ostentaba un alto puesto dentro del partido comunista de la URSS.

Como había sucedido en los juegos olímpicos de México y de Munich y se repetiría en esa justa en Montreal donde se daban exagerados puntajes a la delegación soviética, en esta ocasión los jueces jugaron la misma baraja con el vuelo del Concorde anglo-francés y calificaron de "ordinario" su vuelo de exhibición.

A poco de despegar, el Tu-144 realizó un viraje de lado que colocó a la nave en posición vertical para de ahí dar dos vueltas al aeropuerto y ejecutar otra extraña pirueta. A los pocos minutos el avión parecía dirigirse a la pista (el piloto ya había bajado el tren de aterrizaje) pero súbitamente la nave se elevó en posición casi horizontal mientras se elevaba a velocidad máxima. Sin embargo, menos de un minuto más tarde se desprendió uno de los "bigotes" que golpeó el ala izquierda y el Tu-144 comenzó a desplomarse pero estalló antes de tocar tierra. Kolzov y el resto de la tripulación fallecieron instantáneamente lo mismo que 24 personas que se encontraban en tierra.

Una investigación arrojó que el piloto había desactivado un sistema de seguridad para realizar piruetas peligrosas; cuando se soltó el "bigote" izquierdo que impactaría el ala y que a su vez dañó los motores de propulsión se intentó plegar el "bigote" derecho con lo cual la nave perdió sustentación y se fue a pique. El experto en aviación Bradford determinó que la pretendida pirueta del capitán Koslov "forzó la nave a enfrentar retos para los que no estaba diseñada y pagó con su vida semejante audacia".

Por supuesto que las autoridades soviéticas rechazaron esa versión y denunciaron que un avión de combate Mirage realizaba labores de espionaje del vuelo del Tu-144 y que éste tomó una "acción evasiva" para evitar un choque pues, aparentemente, el Mirage fue detectado a poca distancia segundos antes del aterrizaje. Pero surgieron algunas dudas: ¿no se supone que el T-144 llevaba un radar a bordo? ¿por qué el capitán Kozlov no reportó al Mirage intruso?

Desde el mediodía de ese domingo --el espectáculo inició dos horas después-- el cielo de París quedó cerrado al tráfico aéreo. Y finalmente ¿qué necesidad tenía la inteligencia francesa para "espiar" una nave que volaba frente a miles de personas? ¿No sería suficiente un buen telescopio para dar seguimiento a las maniobras del Tu-144? (Texto continúa más abajo).

EXTRA:

Estalla el Challenger y la URSS "olvida" su propio transbordador

DICIEMBRE, 2024. El 28 de enero de 1986 ocurrió una de las peores tragedias en la historia de la carrera espacial cuando el transbordador Challenger realizaba otra de sus misiones y estalló a los pocos minutos de su despegue en Cabo Cañaveral. Siete astronautas fallecieron aunque no se desintegraron, como se dijo al principio: la cabina estaba diseñada para servir como cápsula en caso de un estallido: los siete tripulantes fueron encontrados sin vida a las pocas horas cuando la cabina fue encontrada en altamar.

Lo que el mundo ya olvidó fue que, por aquel tiempo, la URSS presumía que estaba a punto de concretar su propio transbordador espacial el cual, curiosamente, era idéntico a los transbordadores norteamericanos, quizá un poco más pequeño.

El primer vuelo del transbordados soviético estaba programado para mediados de 1987 pero a poco de la tragedia del Challenger las agencias noticiosas de la URSS se olvidaron del asunto una vez que la NASA anunció que se suspenderían los vuelos transbordadores "hasta nuevo aviso". ¿Qué había pasado, por qué la URSS no aprovechaba la ausencia de la NASA para lanzar su propio transbordados y sorprender al mundo?

La NASA sospechaba que, desde el anuncio de estas misiones en 1977, toda su estructura se encontraba infestada de espías soviéticos o de investigadores que acordaron otorgar información confidencial del proyecto a la KGB tras recibir jugosos sobornos: tras al alunizaje de 1969, la URSS había gastado millones de dólares en propaganda para insistir en que todo había sido "una pantomima",además que las misiones Soyuz de los 70 estaban perdiendo sui efecto de distractores entre la opinión pública.

Tras el "Dossier Farewell", donde la inteligencia norteamericana proporcionó información falsa o defectuosa a los espías de la KGB, lo que provocó un ridículo internacional. Desde entonces los servicios de inteligencia fueron más precavidos.
 

Tras estallar el Challenger, curiosamente, los técnicos y especialistas soviéticos "descubrieron" que su pretendido transbordados era "inviable"... qué enorme casualidad. Pero había otra razón, la llegada al poder de Mijail Gorbachov terminó por poner fin al financiamiento de esas aventuras. A diferencia de sus antecesores, Gorbachov era un convencido de que esos "logros socialistas" reflejados en medallas olímpicas o naves especiales rara vez atraían nuevos conversaos a la causa soviética y por tanto representaban un gigantesco despilfarro de recursos.

El transbordador soviético yace hoy semioxidado, en un viejo y enorme hangar a las afueras de Moscú... un sitio, por cierto, tapizado de graffiti. (OFM)

En ese entonces, como sigue sucediendo hoy. la izquierda es culpable de todo y responsable de nada. Antes que aceptar la pifia mortal cometida por el capitán Kozlov, había que echar la culpa a los envidiosos anfitriones.

Lo cierto es que la nave fue construida con premura --como ya dijimos, dentro de la no descartable premisa que los planos del Concorde habían sido robados por la inteligencia soviética, al menos en parte-- todo con el afán de lanzar el prototipo de su nave antes que los franceses y los británicos... con ello se demostraría la "superioridad" del socialismo sobre los cerdos capitalistas.

Otro aspecto de la costosa aventura del Tu-144, financiada en su totalidad con fondos públicos, Para mediados de los 60 la economía de la URSS atravesaba por serios problemas y el racionamiento entre la población se había vuelto crónico. Sin embargo no se escatimaron gastos para la construcción del Tu-144 pese a que el primer prototipo fue completado y destruido a las pocas semanas por ser "inviable", un brutal derroche en un país que tenía muchísimas necesidades.

Los soviéticos echaban en cara a Occidente estar gastando "con crueldad absoluta" millones de dólares en investigación tecnológica mientras mueren de hambre millones de personas producto de la injusticia capitalista" al tiempo que la URSS tiraba millones de rublos para impresionar a los idiotas útiles que pululaban por todo el mundo.

Más de medio siglo después de la tragedia del Tu-144, la izquierda continúa igual de inmadura que entonces. No es casualidad que el derrumbe de la URSS se daría 28 años más tarde. Y dada su incapacidad de aprender de sus propios errores, la izquierda del siglo 21 está igualmente condenada a hundirse los próximos años.
 

 

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