fasenlínea.com

Análisis, comentario Y Demás

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Otros textos de Y Demás

Lo que te ocurrió no será en vano, Charlie Kirk

La libertad nunca muere, solo se asilencia al mensajero

Porqué nunca habrá otro Ozzy Osbourne en el mundo del rock

 ¿La peor campaña publicitaria de la historia? Jaguar se va a la quiebra

Ciudades del mundo: Las Vegas

Archivo

 

 

 

Y DEMÁS/Ejemplo

La libertad nunca muere, solo se asilencia al
mensajero

Antes de cumplir los 25 años ya era millonario por esfuerzo propio, tenía un matrimonio sólido, una esposa tan incansable como él y fue exitoso en todo lo que se propuso en su corta vida. Por esa razón la izquierda, envidiosa y resentida de sus enormes logros, decidió borrarlo del mapa. El gusto de los progres por la muerte  de Charlie Kirk les durará muy poco... ya lo veremos

Versión impresión

SEPTIEMBRE, 2025. Una de las primeras plataformas conservadoras de la red fue la del ya fallecido Andrew Breitbart. Fue allí donde por primera vez envió sus textos un adolescente precoz, de aguda inteligencia y quien en vez de perder el tiempo frente a una consola de videojuegos devoraba los libros de su padre y los que éste había heredado del abuelo. Corría el 2010.

La familia del chico, originario de Chicago y llamado Charlie James Kirk, contaba con varios simpatizantes demócratas pero Kirk, a quien le tocó la radicalización de la izquierda tras la llegada de Barack Obama al poder, poseía una poderosa oratoria y además solía ganar en los debates escolares. Kirk comenzó a adquirir fama por sus artículos en Breitbart pero posteriormente abrió su canal en YouTube y fue cofundador de Turning Point Action para de ahí convertirse en uno de los primeros influencers conservadores.

Y contra la idea que se tiene, sobre todo en la ignorante y malalechosa prensa mexicana sobre la realidad política de Estados Unidos y donde lo han tachado de "ultraderechista", aunque seguramente nunca antes habían oído hablar de él, Charlie Kirk no era un trumpista consumado. De hecho, cuando Trump anunció sus intenciones para buscar la Casa Blanca en el 2015, Kirk advirtió que éste podría traer
consigo el fin del Partido Republicano dado que el copetudo multimillonario había sido simpatizante demócrata por muchos años. (No era el único: Ben Shapiro, la revista National Review, y otros comentaristas conservadores también mostraron temprana reticencia. National Review, de hecho, aún mantiene esa postura).

Además de su fundación y los ingresos por su canal, Kirk publicó varios libros, entre ellos Campus Battlefield y The College Scam, algo entendible pues Kirk abandonó la universidad asqueado del wokeísmo. Su libro más reciente Right Wing Revolution fue igualmente un éxito de librería. Para el 2021 Charlie Kirk ya era millonario por su propio esfuerzo por lo que decidió crear una familia y se casó con Erika Frantzve, una bella chica que había sido Miss Arizona. De hecho fue en ese estado donde Kirk optó por establecer su centro de operaciones.

Ante la cerrazón cada vez mayor de los planteles universitarios hacia los alumnos conservadores, Charlie Kirk asumió la encomienda de visitar los campus para debatir con esos alumnos cabeciduros a los cuales Kirk desarmaba con argumentos impecables. Era un debate generalmente respetuoso aunque muchos estudiantes reaccionaban de manera colérica e insultante cuando eran derrotados por la agudeza mental de Kirk. Esas giras recibieron el nombre de Prove Me I'm Wrong (Demuéstrame que estoy equivocado)

Kirk enfrentaba a esos alumnos, la mayoría sobrados de sí mismos, con ideas y argumentos que nunca les habían sido cuestionados; dado que durante su adoctrinamiento escolar solo recibieron una versión parcial y manipulada de la historia, detrás de sus adjetivaciones y sus manoseadas frases, hay un terreno árido en ideas propias; sus profesores/adoctrinadores jamás les enseñaron a pensar por su cuenta.

"A diferencia de estos alumnos a los que se les prohíbe asomarse a los libros de autores conservadores o de derechas, yo he leído y analizado a casi todos los autores de izquierda, desde los moderados hasta los más radicales", dijo Kirk en una entrevista con Ben Shapiro. "Cuando uno de estos muchachos me reta y dice 'pero Marcuse dejó en claro que' o 'qué opinas lo que dijo Franz Fannon...' buscan sorprenderme mencionando a gente que ellos suponen yo desconozco. Si vas a debatir debes estar al tanto de cómo piensa tu contrincante y de qué te va a responder (...) muchos de estos jóvenes no van con idea de debatir sino de defender un dogma, un dogma que , en el fondo, ni ellos mismos comprenden ni saben explicar."

Agregó Kirk en la entrevista: "En realidad, es fácil desbaratar todos sus argumentos, son los mismos argumentos en los campus universitarios de todo el país (...) llegan estos jóvenes y me atacan con ideas que ellos creen que escucho por primera vez, pero lo cierto es que he escuchado las mismas historias, las mismas acusaciones, las mismas excusas en cada uno de esos debates. El guión de la izquierda es el más trillado y predecible que jamás se haya inventado. Lo que me sorprende es que aún hay quienes se creen todas esas tonterías".

Más aun, puntualizó Kirk, "cuando se presentan frente a mí vestidos de mujer, tatuados hasta en el rostro, me dicen que son no binarios y que no creen en Dios, ellos suponen que me voy a escandalizar y salir corriendo. Luego alegan que viven en una sociedad opresora, patriarcal, que no les permite ser ellos mismos, pero de ser así ¿cómo es que estás debatiendo en un lugar abierto frente a cientos de personas y nadie viene a arrestarte por como estás vestido o por tus ideas? Si un día ellos criticaran en público al gobierno chino en China serían llevados a prisión de inmediato, pero eso no sucede aquí, en los Estados Unidos ¡y sin embargo, para ellos nosotros somos los opresores, los enemigos de la libertad de expresión!"

Kirt terminó por ofrecer sus respetos hacia Trump tras ganar la Casa Blanca por primera vez y cómo la prensa y lo que él llamaba "Estado Profundo" (Deep State) se lanzaron contra Trump con un odio y un desprecio visceral. Otro anti Trumpista era el actual vicepresidente JD Vance, quien igualmente consideraba que Trump no era un republicano auténtico y de carrera. Para Kirk, los republicanos habían caído en una zona de comfort y su máximo error había sido presentar candidatos moderados a la presidencia, y candidatos complacientes con los demócratas, como ocurrió con Mitt Romney (irónicamente, nacido en Utah, estado donde Kirk fue ultimado).

"La indiferencia estaba matando a los republicanos", advirtió Kirk en su libro The MAGA Doctrine, "cuando estamos enfermos requerimos de ayuda externa, de una vacuna, de un medicamento; en ese momento el remedio ya no puede venir desde adentro, debe venir de afuera, y Donald Trump era el remedio que urgía a los republicanos."

Vance hizo buenas migas con Kirk hasta convencerlo que Trump podría derrotar a Kamala Harris. Fue Vance quien puso a Trump en contacto con Kirk y la química fue instantánea.

"(El actual vicepresidente) pensaba que el triunfo demócrata era casi un hecho debido al apoyo que Kamala Harris recibía de la gran prensa, de las celebridades de Hollywood, de la élite intelectual y de los principales megaempresarios del país", dijo
Kirk en una de sus últimas entrevistas. "Pero esa es la idea que los demócratas quieren hacernos creer, pero ni The New York Times ni Hollywood ni Silicon Valley pueden votar por nosotros, somos nosotros quienes tenemos la palabra final. Los Padres Fundadores sabían perfectamente que en el futuro la estructura que nos otorga el voto sería amenazada o se buscaría manipularla, por eso el voto es el punto más protegido de nuestra Carta Magna y por eso el voto en los Estados Unidos para elegir presidente es electoral y no es directo. Esa boleta en tus manos, ese trozo de papel tiene mucho más poder que todos ellos en conjunto".

A sus 31 años, Charlie Kirk era un absoluto triunfador: su canal de YouTube cuenta con 4 millones de suscriptores, casado con una mujer que también es emprendedora y madre de dos menores. Sus recorridos por los campus dieron a conocer a Charlie Kirk en todo el país e incluso el extranjero y, sobre todo, sus debates lograron que miles de universitarios despertaran de su letargo woke. Kirk era además alguien de sonrisa fácil, y con su arrastre cada vez mayor, su futuro político estaba prácticamente asegurado, quizá incluso hacia la Casa Blanca, idea que, sin asomo de duda, alguna vez cruzó la mente de Charlie Kirk.

A la izquierda no le gustan los triunfadores ni los que enfrentan con optimismo la adversidad.

Como lo ha establecido Agustín Laje, la versión de Charlie Kirk en el mundo de habla hispana, "los progresistas son personas fracasadas, personas amargadas, personas que cada mañana se ven al espejo y en vez de agradecer por otro día de vida se odian por su apariencia, gente que no soporta ver felices a los demás, gente que detesta ver cómo alguien más sí disfruta la vida. Esa es la misma gente odia la belleza y la estética, que atenta contra una obra de arte de Van Gogh arrojándole líquido, esa es la gente que causó enormes destrozos a la casa de un triunfador como Leonel Messi. Esa gente arde de indignación cuando alguien sonríe y es feliz criando a sus propios hijos".

Si prestamos un poquito de atención, esa fue la reacción de la izquierda contra el ex presidente John F. Kennedy, igualmente un triunfador, poseedor de un carisma gigantesco, de sonrisa franca, valiente y decidido ante un enemigo como la Unión Soviética y alguien que simbolizaba un futuro brillante para los Estados Unidos. Había que quitar de enmedio su imagen fresca e inspiradora para sustituirla por un presidente que rara vez sonreía, tenía cero carisma y que metió aún más en el estercolero de la guerra de Vietnam cuando se sabe que Kennedy estaba decidido a sacar a las tropas de ahí, algo que habría cambiado el destino de Estados Unidos para bien.

Fue un izqueirdista quien accionó el gatillo que quitó la vida a John F. Kennedy, un mandatario brillante, quizá infiel y coscolino, pero que estaba haicendo el trabajo para el que fue electo. En contraste, Lee Harvey Oswald era in tipo fracasado, mediocre, resentido, que odiaba a su país y que admiraba a la URSS, que entonces era el principal enemigo de Estados Unidos.

Por más que los medios intenten enterrar el ejemplo y la memoria de Charlie Kirk, no lo conseguirán. El atentado que acabó con su vida ha colmado la paciencia de millones de personas no solo en Estados Unidos sino del mundo enteros, hartos de la tiranía woke en los centros educativos, en el cine, en la literatura, en la televisión, hartos de que se les tache de racistas por tener la piel blanca o de ver sus vecindarios llenarse de inmigrantes que se niegan a integrarse con su nuevo país. Le megamarcha en Londres el pasado 13 de septiembre en defensa de la identidad británica y a la que asistieron ¡2 millones de personas!

La bala que quitó la vida a Charlie Kirk eliminó al mensajero, pero no al deseo de libertad. La izquierda nunca captó el mensaje cuando, pese a haber tenido en el puño por décadas a millones de personas durante los años de la URSS y sus satélites, al final ese imperio se hundió en semanas cuando sus habitantes quedaron hartos de tanto sufrimiento y opresión. El sacrificio de Charlie Kirk acelerará nuevamente ese destino.
 

 

Textos relacionados

Lo que te ocurrió no será en vano, Charlie Kirk [Septiembre, 2025]

 

 

 

 

 

¿Desea opinar sobre este texto?

oscar_maderecho@gmail.com  

ofmart@hotmail.com

 

 

 

0 opiniones

 

 

© copyright, Derechos Reservados, 2022

 

 

 

Inicio

Nacional

Internacional

Cibernética

 

Literatura

Cine

Medios

Y demás