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No permitan que Mark Zuckerberg se salga con la suya

Luego de haber acatado servilmente las exigencias de Obama y de Biden para "tumbar" información que incomodaba a la agenda demócrata, tras el triunfo de Trump resulta que el fundador de facebook es un defensor de la libertad de expresión al que debemos aplaudir luego del tremendo daño económico y emocional así como la salud emocional a la salud de millones de personas provocó su aberrante destrucción de "notas falsas". Si se avala su cínica actitud, el día de mañana, sin problema alguno volverá a cambiar su postura.... ya lo hizo antes

ENERO, 2025. Durante los primeros días de la pandemia, Manuel Martínez, médico especialista en enfermedades broncorespiratorias, posteó en su página de facebook la "alta posibilidad" de que el Covid 19, mayormente conocido entonces como coronavirus, hubiera escapado del laboratorio de Wuhan en China.

"Fue una respuesta para mis contactos en facebook, quienes a diario me pedían explicaciones. En un post mencioné, dado que se achacaba su origen a los mercados callejeros de Wuhan, existe la 'casualidad' de que cerca de ahí se encontraba el laboratorio epidemiológico. En otras palabras, les expliqué que probablemente la carne de los animales sacrificados en esos laboratorios, y por tanto ya contaminada, había sido vendida ilegalmente en esos mercados", refiere el doctor Martínez, "Esa posibilidad sería la más lógica a manos de cualquier especialista".

Días después Martínez descubrió que facebook había censurado sus posts. "Se me advirtió que estaba difundiendo información 'no fundamentada', les respondí que soy especialista en epidemiología y que la posibilidad de que el virus hubiera surgido espontáneamente en los mercados de Wuhan era muy baja. Me respondieron de vuelta diciéndome que la versión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) no apoyaba esa tesis y por tanto mi cuenta sería suspendida 10 días, por lo que yo era un difusor de mentiras, me pusieron banderita roja y dijeron que si volvía a difundir 'noticias falsas', mi cuenta sería desactivada en forma permanente. Hablar con la verdad, y con conocimiento de causa, pasó a ser asunto políticamente incorrecto en facebook y en Instagram".

Lo que Martínez y muchos otros especialistas no sabían en ese momento era que Instagram y facebook habían contratado a un ejército de "expertos" cuyo supuesto objetivo era "equilibrar" la información, es decir, impedir la difusión de toda información que cuestionara o fuera distinta a la versión oficial; todo lo que afirmaba la ONU en torno a la pandemia pasó a ser un dogma inapelable, aun si ese organismo dijera una cosa y al día siguiente se contradijera con la mayor desvergüenza.


Ese ejército de goebbelcitos de las redes sociales fue igualmente contratado por la entonces twitter y por facebook, y su poder se acrecentó tras lo ocurrido en Minneapolis con George Floyd: el tipo había muerto por el abuso cometido por un policía blanco. ¿Qué el alcalde y el gobernador de Minnesota son demócratas? ¡censuren eso! ¿Qué George Floyd tenía un historial de abuso de sustancias y padecía problemas cardiacos? ¡nada qué ver con el abuso del policía Derek Chauvin, todo era culpa del "privilegio blanco"!

Pero el poder de censura se aplicó a rajatabla desde antes de la pandemia cuando The New York Post publicó la nota donde daba cuenta de la laptop de Hunter Biden que no solo contenía fotos comprometedoras del hijito del presidente sino información acerca de la relación de papá Biden con el gobierno de Ucrania. Menos de una hora después facebook "tumbó" el link de ese periódico, acusándolo es estar difundiendo "propaganda del gobierno ruso", obviamente sin aportar ninguna prueba.

Conocidos en Estados Unidos como fact-checkers, esos cyberestalincitos quedaron a sueldo de la plataforma de Mark Zuckerberg con acceso total incluso a las cuentas a las que se necesita la autorización del dueño para poder visitarlas. La plataforma se reserva ese derecho para combatir la pornografía infantil pero al censurar toda opinión divergente a la de la OMS fueron igualmente censurados. Tan criminal era difundir pornografía infantil que cuestionar la versión oficial respecto a la mega pandemia.

La censura volvió a imponerse en facebook tras la elección presidencial del 2020. Luego de una "caída del sistema" en los estados de Georgia y Pensilvania el día de los comicios se registró un sospechoso "repunte" de votos que al final resultaría decisivo. Pues bien, quien se atreviera a insinuar la posibilidad de un fraude electoral inmediatamente era sancionado y se le advertía que a la siguiente su cuenta sería desactivada.

Las redes sociales, con facebook al frente, censuraron toda información que perjudicara al presidente Biden. Incluso la página satírica web Daily Babylon fue "congelada" cuando posteó un collage con las metidas de pata del mandatario, e hizo algo similar cuando un usuario recopiló un video con escenas donde Biden incomoda a varias mujeres, incluida una menor de edad.

Por supuesto que esas políticas tan estrictas de facebook hacia el "discurso de odio" rara vez afectaban a las cuentas radicales, ya fueran de grupos terroristas locales como Antifa o foráneos como Hamas, ni tampoco contra grupos supremacistas negros. De hecho, la cuenta de Black Lives Matter nunca fue "tumbada" pese a que varios usuarios sugerían enviar a los blancos "a las cámaras de gas", ni tampoco el claro antisemitismo de páginas simpatizantes de Hamas donde con frecuencia aparece la frase "(el hombre del bigotito) tenía razón".

Por cierto, mencionar a Hitler en facebook era motivo suficiente para ganarse una sanción, incluso si el texto abordaba un ensayo histórico. Pero no había problema alguno en mencionar a Mao, a Stalin, a Pol Pot y a otros sátrapas surgidos del comunismo. incluso cuando se les alaba. (fasenlinea encontró en facebook una página pro estalinista que no mencionamos para no hacerle publicidad donde celebraron el atentado contra Donald Trump y llamaron "heroico camarada" al tirador. En otro post se revela una lista de "celebridades reaccionarias que merecen el peor destino", entre ellas Sylvester Stallone, Roy Schneider, Ted Nugent, Mel Gibson y Mark Wahlberg. La página fue visitada antes de escribir este artículo, señal de que para facebook, el desear la muerte a otro ser humano por parte de estos grupos no representa un "discurso de odio").

Pero tras la elección que garantizó el retorno de Donald Trump a la presidencia, Mark Zuckererg cambió su discurso. No que antes no lo haya hecho: hasta antes de la presidencia de Obama, Zuckerberg había refrendado su compromiso con la libertad de expresión y se definió como libertario. En los años siguientes actuó en sentido totalmente opuesto.

Ahora resulta que Zuckerberg es un campeón de la libertad de expresión, que él siempre ha estado a favor y refrenda lo que alguna vez dijo, esto es, que facebook no puede ser árbitro de la verdad, definitivamente sí el Ministerio de la Verdad del que hablaba George Orwell.

En una entrevista reciente con el podcast de Joe Rogan, Zuckerberg recordó que el gobierno norteamericano presionó a la plataforma para "hundir sin dejar rastro" toda nota referente a la laptop de Hunter Biden, y agregó que "hubo amenazas para que no publicáramos absolutamente nada porque ello afectaría la campana de (el entonces candidato) Joe Biden", y lo dijo con una naturalidad espeluznante. ¿Cuál habría sido la reacción, por ejemplo, si en el 2018 el presidente Trump lo hubiera amenazado si no suprimía toda nota que ligara su triunfo por la intervención de Vladimir Putin?

El hecho de que Zuckerbereg haya obedecido a los dictados de la censura proveniente de la Casa Blanca lo excluye como el supuesto campeón de la libertad de expresión que pretende ser. La censura aplicada por los fact-checkers resultó en la destrucción de la reputación de miles de investigadores, expertos y honestos en epidemiología a quienes se "canceló" por decir la verdad y en a muerte de miles de seres humanos quienes seguían las instrucciones del "doctor" Fauci, recomendaciones contradictorias y rayanas en lo criminal.

 

Ese fue el caso de. Dr. Jay Bhattacharya de la Universidad de Stanford y sus colegas de Harvard y Oxford a quienes de "canceló" por oponerse a los confinamientos forzados y en vez de ello enfocarse en proteger a la gente mayor de edad y a la población proclive a contraer el virus, ya fueran personas ya hospitalizadas o con problemas broncorrespiratorios congénitos.

 

En ese mismo podcast con Joe Rogan, el fundador de facebook pareciera contar esta historia y su supuesta conversión como libertario como si él fuera coreponsable, que él simplemente siguió órdenes y listo; en vez de protestar y denunciar este ataque a la libertad de expresión por parte de un grupo de burócratas.

 

Sin duda es positivo que Zuckerberg eche a la calle a los fact-checkers, eso estalincitos a quienes también se deberían fincar cargos penales. Falta ver si sus promesas de traer de vuelta a facebook como un foro para compartir ideas y discutirlas abiertamente que fue en el pasado se hacen realidad. Lo que no se debe permitir es que termine impune por el daño que esa plataforma ha provocado entre quienes su único pecado es no estar de acuerdo con la "narrativa".

 

"Ahora soy un campeón de la libertad, demos vuelta a la página" no debe aplicarse en el caso de Mark Zuckerberg. Decían las abuelas que tan culpable es quien mata a la vaca como quien le detiene la pata. Tan cierto entonces como lo es ahora, por más que la estupidez woke insista en que no es cierto.

 

 

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