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La política migratoria de Trump: lo que es verdad y lo que son difamaciones

Donald Trump, enemigo de los inmigrantes, está decidido a echar a todo aquel que tenga finta de latino, tenga papeles de residencia o carezca de ellos. ¿Es esto realidad o, simplemente, el copetudo mandatario solo busca aplicar las leyes migratorias que Biden intentó echar abajo, sin conseguirlo? He aquí la verdad del asunto

FEBRERO, 2025. ¡Pobres inmigrantes! El Orange Man Bad (modo despectivo en que la izquierda se refiere a Donald Trump) está arrancando el sueño americano para millones de personas que buscan una vida mejor. Y todo lo hace porque, sencillamente, ese señor odia todo lo que huela o tenga apariencia de latino, en especial si es de origen mexicano.

Ya lo hizo la actriz Selena Gómez con ese lloriqueo ante su "frustración" por las deportaciones masivas, video que luego retiró ante la hipocresía de su postura, una hija de inmigrantes, una multimillonaria que posee cinco caserones y en los cuales sin ningún problema podría dar acomodo a esos inmigrantes. O más recientemente, la cantante Shakira, quien durante la entrega de los Grammys manifestó su "solidaridad" ante "mi comunidad" que está siendo regresada a sus países de origen por carecer de papeles de residencia.

Este último detallito, naturalmente, ha sido olvidado cuando estas celebritontas hablan en contra de la política migratoria de Donald Trump y es que, caray, mencionar la palabra "inmigrante ilegal" es políticamente incorrecto y por tanto nuestros celebritontos están tergiversando el asunto como si los agentes de Migración tuvieran la encomienda de echar fuera a todo inmigrante que no tenga la piel blanca sin importar su situación migratoria.

Y, también por supuestísimo, ni Shakira ni Selena Gómez lloraron de impotencia durante los 8 años de Barack Obama, el presidente que más deportaciones de inmigrantes ilegales ha ordenado en la historia de Estados Unidos.

¿Cuál es la realidad de las deportaciones? La misma que realizaría cualquier otro país con esos inmigrantes que quebrantaron la ley entrando sin documentos, que tienen antecedentes penales o que simplemente son indeseables. Porque, aparentemente, cumplir con la ley en Estados Unidos se ha convertido en un acto ruin, racista e inhumano durante la segunda presidencia de Donald Trump.

Veamos enseguida algunos de los argumentos manidos en torno a este proceso.

Trump deportará a todos los inmigrantes de origen mexicano: FALSO

Las leyes migratorias no hacen distingos acerca del color de piel algo que, por cierto, está prohibido por la legislación de ese país. La prensa mexicana y nuestros celebritontos rara vez mencionan que entre los deportados también hay inmigrantes chinos, fipinos, y hasta llegados de África y Europa Oriental. Los de origen mexicano son mayoría debido --algo que sorprenderá a nuestros celebritontos-- a la cercanía geográfica.

El Servicio de Inmigración NO puede deportar a ningún inmigrante, sea del origen que sea, si éste ya tiene regularizada su situación legal, cuenta con su green card o, más aún, si ya se convirtió en ciudadano: ¿por qué será que en los campus universitarios no se realizan redadas cuando casi la mitad de los alumnos provienen de otros países? ¿No será porque, para inscribirse, es indispensable tener en orden el estatus migratorio?

Si a alguien se le deportara por sus facciones o por su color de piel aunque cuente con documentación migratoria fácilmente éste podría ir a una Corte y ganaría el caso por discriminación racial.

El asunto es sencillo: si no acreditas tu estatus migratorio en Estados Unidos, vas para afuera.

Sin la mano de obra ilegal, la economía de Estados Unidos se derrumbará dado que ésta realiza trabajos que el norteamericano común suele rechazar FALSO

Esa fue la trama de una película filmada hace años y donde estados como California se convierten en pueblos fantasmas, con su economía hecha añicos luego que todos los mexicanos son raptados por una nave extraterrestre.

Ese argumento es simplista, muy lejos de la complicada realidad de la inmigración en Estados Unidos, sea legal o ilegal. Por un lado, es cierto que los mexicanos, acostumbrados a trabajar duro cuando ven buenas perspectivas económicas, han aportado de manera incomensurable a ese país y que sin su mano de obra, ese país los echaría tremendamente de menos. Y es por esa razón por la cual la mayoría de los inmigrantes mexicanos que trabajan en los fields de California y Oregon tiene su situación migratoria regularizada. Si no se cuenta con papeles migratorios en regla, el trabajador se arriesga a ser humillado, explotado y al final no recibir el pago prometido.

Esto lo sabía perfectamente el activista César Chávez, parte de esa izquierda centrada y objetiva que tanta falta hace hoy en Estados Unidos. Chávez se oponía a la inmigración ilegal para proteger los derechos humanos y laborales de quienes ya se encontraban legalmente pues los que llegaban manera ilegal los estaban desplazando injustamente. "Si no tienen papeles para laborar legalmente, no pueden estar aquí", fue una de las frases de César Chávez, y esa es precisamente la postura de Donald Trump. Este admirable y valiente luchador por los derechos de los trabajadores mexicanos en Estados Unidos sería hoy considerado un simpatizante MAGA.

El Servicio de Inmigración está implementando una política racista hacia las minorías raciales, en especial de origen latino FALSO

El Immigration National Service (INS) simplemente está cumpliendo con la ley de deportar, o por lo menos arrestar, a quien no pueda justificar su presencia en ese país. De nuevo, si se tratara de una política "racista", cualquier afectado podría entablar una demanda contra el gobierno federal pues en ningún inciso la ley migratoria estipula que el aspirante debe ser "blanco" y que si pertenece a una minoría racial será rechazado ipso facto.

Trump no quiere inmigrantes que no sean blancos FALSO

La postura del presidente Trump es clara: si quieres venir a radicar aquí, eres bienvenido, pero hazlo de forma legal.

La distorsión de este mensaje corrió a cargo de Jorge Ramos, "periodista" de Univisión quien "editó" este último argumento durante un discurso que Trump dio en el 2015 donde advirtió "no queremos que nos traigan de México a sus violadores, sus traficantes, sus delincuentes" --¿qué país no argumentaría lo mismo?-- pero Ramos tergiversó el asunto para hacer creer a la opinión pública que, para Trump, todos los mexicanos son violadores, traficantes y delincuentes. Desafortunadamente, esa mentira sigue siendo considerada cierta por millones de mexicanos en ambos lados de la frontera.

Con estas medidas contra la población latina, Trump está demostrando ser un simpatizante nazi: FALSO

¿No es curioso cómo en realidad los "nazis" se encuentran entre quienes supuestamente se consideran a sí mismos "progres" y son los críticos más acérrimos de Donald Trump?

¿No fue el príncipe Harry el mismo que hace años apareció en una foto vestido como oficial nazi y haciendo el "saludo César"? ¿Acaso no era demócrata el ex gobernador del estado de Virginia donde aparece en el anuario de su escuela con la capucha del Ku Klux Klan durante una fiesta de disfraces? ¿No fue el primer ministro canadiense Pierre Trudeau al que se ve con una blackface con un turbante hindú sacando la lengua? ¿No fue el "comediante" Jimmy Kimmel el que hizo mofa de Kobe Bryant con el rostro pintado de negro e imitando burdamente el acento afroamericano?

¿Por qué mientras se consideraba alguien "progre" y "fuego amigo" a Donald Trump, gente como Jesse Jackson, Oprah Winfrey, Whoopi Golberg y el "reverendo" Al Sharpton lo alababan y hasta lo reconocieron como un empresario "ejemplo para la comunidad norteamericana" y descubrieron que era un "nazi" solo hasta que manifestó su afinidad política con el Partido Republicano?

Por más que han buscado (¿y vaya que lo han hecho!) los progres no han encontrado una sola evidencia del supuesto nazismo de Donald Trump, ya sea una declaración, un artículo periodístico, una foto donde se le vea vestido como "gran dragón" del KKK, evidencias que sí existen en el caso del ex senador Robert Byrd, quien ostentaba ese cargo y al que la señora Hillary Clinton consideraba "mi mentor". Y como no han hallado nada que lo inculpe han tratado de destruirlo de otro modo, ya sean juicios políticos, penales y civiles, evasión de impuestos, violación, despidos injustificados y con incesantes ataques en todos los medios, desde la televisión hasta el cine... y claro, el ser enemigo jurado de los inmigrantes que hablan español y son de piel morena.

Los mexicanos tienen todo derecho a trabajar en territorios que les fueron robados por los gringos. FALSO

Este argumento rayano en el infantilismo ya fue empleado por algunos "líderes de opinión" mexicanos, e incluso hace días una mujer colocó la bandera tricolor en un centro recreativo de California alegando que "es territorio mexicano". Y es que verán, queridos lectores, en 1847 México perdió más de la mitad del territorio que se "robaron" los gringos y, como parte de un insospechado mecanismo legaloide, ese territorio nos sigue perteneciendo como Alaska sigue siendo parte de Rusia y la Lousiana aún puede ser reclamada por Francia, por tanto, llamar "ilegales" a los mexicanos que andan por esos territorios sin papeles es un insospechado acto "racista".

Llama la atención como esos "líderes de opinión" y la muchachita de California no exigen esa misma derecho ni protestan porque se les pide pasaporte para visitar Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua o Costa Rica, países que igualmente alguna vez fueron territorio mexicano, E igualmente sorprende que quienes defienden esa postura no exigen, dado que sigue siendo territorio mexicano, que quienes se vayan a trabajar allá reciban su pago en pesos mexicanos y se apeguen a las leyes laborales mexicanas. Por el contrario, aunque se trata de un "territorio robado", quieren ganar en dólares y exigen sacar todo el provecho de los beneficios que representa ser un empleado en Estados Unidos, es decir: "te desprecio por lo que me hiciste excepto en todo aquello que me beneficie."

Trump ya no quiere recibir inmigrantes porque cree que están borrando la herencia blanca de Estados Unidos CIERTO/FALSO

Si por "herencia blanca" referimos el espíritu que dio origen a Estados Unidos representando en inmigrantes no solo ingleses e irlandeses --en conjunto, los inmigrantes de origen holandés, alemán, sueco y noruego representaban la mayoría-- Donald Trump está haciendo exactamente lo mismo que nuestros gobiernos hacen para proteger la herencia tanto española como indígena y buscan erradicar toda influencia que altere ese legado.

Por supuesto y dado que se trata esencialmente de una nación de inmigrantes, la situación de Estados Unidos es un tanto distinta. Sin embargo ese "espíritu" durante décadas fue compartido por inmigrantes no blancos que igualmente sabían que ese legado maneja también la "ética protestante", esto es, que las cosas se te darán siempre y cuando trabajes duro por ellas... si nos fijamos, ésa es la esencia del American Dream.

Los Estados Unidos no fueron fundados por latinos, hindúes o asiáticos sino por inmigrantes de origen inglés de piel blanca porque, bueno, en ese tiempo la población blanca en las islas británicas se acercaba al 90 por ciento.

Trump siente que las olas migratorias de otros países representan una amenaza a esa cultura, con muchas virtudes y muchos defectos, algo que no difiere, en absoluto, con nuestros políticos y nuestros profesores de escuela que suelen denunciar toda "influencia gringa" y resaltan el espíritu nacionalista cada vez que pueden hacerlo.

 


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